
Una casa donde “hacer prácticas” para ser lo más independientes posible el día de mañana. Así podrían definirse las llamadas viviendas rotatorias, que son alojamientos habilitados por las asociaciones para impulsar la promoción de la autonomía y la vida independiente de las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo.
Este recurso residencial cuenta con el apoyo económico de la Consejería de Política Social, mediante un convenio firmado entre la federación de asociaciones de personas con discapacidad intelectual y del desarrollo, Plena inclusión Región de Murcia, y el Instituto Murciano de Acción Social (IMAS).
En estas viviendas, las personas residen de manera temporal y rotatoria. En ellas, los habitantes aprenden, mediante la supervisión y las pautas que les dan los profesionales, a desenvolverse tanto en la casa como en entornos comunitarios, como los supermercados o el transporte público.
La finalidad es que aprendan a residir de manera independiente y que desarrollen habilidades que les permitan tener una vida lo más autónoma posible en un futuro. De hecho, algunas personas que han pasado por las viviendas rotatorias han terminado alquilando su propio piso con compañeros y compañeras.
Cabe recordar que algunas personas con discapacidad intelectual y del desarrollo viven en situación de dependencia severa. Y esto se puede convertir en un problema cuando faltan los cuidadores principales, ya que, al no saber desenvolverse, se reduce su posibilidad de elección de recursos habitacionales.


