
Hay una frase que dice: “si quieres ir rápido, camina solo. Si quieres llegar lejos, ve acompañado”. Y para poder llegar más lejos en el camino de la inclusión, la federación ha organizado este año tres jornadas de senderismo en el medio natural para las personas con discapacidad intelectual y del desarrollo de las entidades del movimiento asociativo. Actividades que han contado con el apoyo profesional de los guías Julia Hernández y Jose Luis López, y el respaldo económico de la Consejería de Política Social.
“Hemos organizado estas rutas para que las personas con discapacidad intelectual estén en contacto con la naturaleza mientras hacen ejercicio, una combinación que es muy saludable para todas las personas,” explica Chema Hernández, técnico del área de Deporte de Plena inclusión Región de Murcia.
La primera ruta se realizó en abril por las playas naturales de Calblanque, en Cartagena. Un centenar de personas de las asociaciones Apcom, Assido, Astrapace, Astus, Intedis, Prometeo y Urci recorrieron 7 kilómetros de costa. Los participantes recibieron una charla informativa en el centro de visitantes de Las Cobaticas y recorrieron playas, miradores y dunas.
La segunda cita con el senderismo tuvo lugar en mayo en Mazarrón. En esta ocasión alrededor de 80 personas de las entidades Apcom, Astrapace, Assido, Intedis, Prometeo, Talentismo y Urci caminaron 6 kilómetros observando las Gredas de Bolnuevo y las playas del Rincón, de Piedra Mala y Cueva Lobos, con sus respectivos miradores.
“Al reunir a varias asociaciones y contar también con el apoyo de voluntarios, conseguimos una actividad inclusiva en la que las personas pueden relacionarse e incluso ampliar su círculo de amigos”, añade Chema Hernández.
La tercera de las rutas contó con la participación de medio centenar de personas. Esta ruta tuvo lugar en noviembre en Sierra Espuña. A lo largo de seis kilómetros, senderistas de Intedis, Talentismo y Urci conocieron el Centro de visitantes de Sierra Espuña, el Mirador del Avión y el Campamento de Exploradores. Además, por la senda del agua, los participantes se fueron encontrando casitas de pájaros, insectos, murciélagos y zonas de vegetación repobladas.


